Dos fallecimientos en menos de cuatro años reabren el debate sobre la falta de desfibriladores externos automáticos en un punto de alta concurrencia, a pesar de que la ley nacional 27.159 exige su presencia en este tipo de lugares.
Santa Rosa, La Pampa – La reciente muerte de la docente jubilada Cristina Revainera en la Terminal de Ómnibus de Santa Rosa reavivó la preocupación y el debate sobre la ausencia de Desfibriladores Externos Automáticos (DEA) en el lugar. Este lamentable suceso no es el primero; en octubre de 2021, un hombre de 40 años también falleció en la misma terminal, presuntamente por un ataque cardíaco.
La situación contrasta directamente con lo establecido por la Ley Nacional 27.159, conocida como «Ley de Prevención de la Muerte Súbita», y su decreto reglamentario 402/2022. Esta normativa exige la presencia de DEA en lugares de alta concurrencia donde permanezcan o transiten más de 200 personas al día, así como en transportes con capacidad superior a 50 pasajeros y unidades de emergencia móvil. La Terminal de Ómnibus de Santa Rosa, por su flujo constante de personas, encuadraría claramente dentro de estas exigencias.
Desfibriladores en La Pampa y la «Pampa Cardioprotegida»
Según el mapa web desarrollado por el programa «La Pampa Cardioprotegida», liderado por el Ministerio de Salud provincial, que centraliza la información sobre los equipos DEA georreferenciados, el desfibrilador más cercano a la Terminal de Ómnibus de Santa Rosa se encuentra en la Cámara de Diputados, lo que implicaría un tiempo de respuesta crítico en una emergencia cardíaca.
Ambos fallecimientos en la terminal, separados por menos de cuatro años, ponen de manifiesto la urgencia de implementar la ley en este espacio clave de la ciudad. La presencia de un DEA y personal capacitado en su uso podría marcar la diferencia entre la vida y la muerte ante un paro cardíaco súbito.