El Juez de Control de General Pico, Alejandro Gilardhengui, condenó a Gisela Érica Luján Gastaldo, de 39 años, a un año de prisión de ejecución condicional por el delito de defraudación con tarjeta de crédito en modalidad de delito continuado. La sentencia se dictó luego de comprobarse que la mujer, aprovechando su empleo como personal de limpieza en un domicilio de Ingeniero Luiggi, utilizó los datos financieros de su empleadora para realizar consumos personales por un monto total de 1.601.635 pesos.
La investigación fiscal, a cargo de Armando Agüero y Matías Juan, determinó que entre el 3 y el 10 de enero de 2025, la imputada vinculó dos tarjetas de crédito de la damnificada —una Nativa Black y una Mastercard— a su propia cuenta de Mercado Pago. Con esta metodología, Gastaldo efectuó múltiples compras de alimentos e indumentaria en comercios locales, cuyas operaciones quedaron registradas en cámaras de seguridad y en los resúmenes bancarios de la víctima. El acceso a los plásticos se produjo en la vivienda de la calle Sarmiento mientras la acusada desempeñaba sus tareas laborales.
Al ser una condena de ejecución condicional, la mujer no ingresará a prisión, pero deberá cumplir reglas de conducta durante los próximos dos años bajo la supervisión del Ente de Políticas Socializadoras. Entre las obligaciones impuestas se encuentra fijar un domicilio permanente y someterse al control de la Unidad de Abordaje. La justicia consideró acreditada la responsabilidad penal de Gastaldo, quien utilizó el vínculo de confianza generado por su relación laboral para obtener un beneficio económico ilícito en perjuicio del patrimonio de su empleadora.