Varios medios locales difundieron una imagen que supuestamente mostraba un hecho paranormal durante un incendio, pero análisis posteriores confirmaron que se trataba de una foto trucada.
La polémica comenzó cuando un usuario publicó en redes sociales una foto tomada durante un incendio a las 5 de la mañana, en la que aparecía la figura de una niña que, según se afirmaba, no estaba presente en el lugar. La imagen rápidamente se viralizó y varios medios locales la replicaron como evidencia de un fenómeno paranormal. Sin embargo, la supuesta «niña fantasma» era, en realidad, un añadido digital a la imagen original.
Algunos medios, sin verificar la autenticidad de la imagen, la presentaron como un hecho sobrenatural, lo que llevó a críticas por falta de rigor periodístico. «Es preocupante que medios que se dicen serios caigan en este tipo de sensacionalismo sin contrastar la información», comentó un lector. Otros señalaron que este tipo de prácticas no solo daña la credibilidad de los medios, sino que también contribuye a la desinformación.
Este caso pone en evidencia la importancia de verificar las fuentes y el contenido antes de publicar noticias, especialmente en una era donde las imágenes y los videos pueden ser fácilmente manipulados. La credibilidad de los medios depende de su capacidad para distinguir entre hechos reales y engaños, algo que en esta ocasión no ocurrió.
