Una compleja trama de permutas irregulares, promesas incumplidas y una ocupación indebida dejó a Pamela Stortini y sus hijos sin hogar, llevándolos incluso a dormir en la terminal de Santa Rosa. Ahora el IPAV desestimó su tenencia precaria.
Santa Rosa, La Pampa – La situación habitacional de Pamela Yanela Stortini, una madre de 39 años con cuatro hijos a cargo, se ha vuelto un verdadero calvario. Tras una serie de eventos desafortunados que incluyen una permuta de vivienda con irregularidades, el incumplimiento de promesas laborales y una ocupación indebida, Pamela y su familia se encuentran desamparados, habiendo llegado incluso a dormir en la terminal de Santa Rosa.
El inicio de esta compleja situación se remonta a la titularidad de Pamela Stortini sobre un acta de tenencia precaria de una vivienda del IPAV ubicada en el Barrio Nelson Mandela en Santa Rosa. Esta vivienda la había adquirido mediante una permuta por otra casa del IPAV en Winifreda, con intervención del Instituto.
Sin embargo, el problema se agudizó en 2024, cuando Pamela realizó una nueva permuta de su vivienda de Santa Rosa por una ubicada en Victorica. Esta permuta se llevó a cabo supeditando la intervención del IPAV a la conformidad de las partes.
Una vez instalada en Victorica, Pamela comenzó a observar graves deterioros en el inmueble que no le fueron informados previamente, como una filtración de agua en la cocina. Además, la vivienda no contaba con servicios básicos de luz, internet y agua. Para agravar la situación, las promesas de empleo que fueron el fundamento de la permuta, nunca se concretaron.
Ante este panorama desolador, Pamela informó que no continuaría con la permuta y le solicitó la devolución de su vivienda en Santa Rosa. Frente a la negativa, Pamela inició acciones legales: el 24 de enero de 2025, realizó una denuncia penal por usurpación y el 4 de febrero de 2025, comenzó los trámites de desalojo a través de la Defensoría Civil 4.
Desestimación de la tenencia precaria y la angustia familiar
La situación tomó un giro aún más dramático cuando, el 13 de junio de 2025, la Sra. Romero devolvió las llaves de la vivienda de Santa Rosa de manera intempestiva. Esto ocurrió luego de que, con fecha 29 de mayo de 2025, el IPAV dictara la Resolución N°580/25, desestimando el acta de tenencia precaria de Pamela Stortini.
Pamela relata con profunda angustia que, durante todo este tiempo, se vio impedida de ocupar su vivienda con sus hijos, lo que los obligó a «deambular de casa en casa», llegando a dormir en la terminal de Santa Rosa. Paradójicamente, el IPAV tomó conocimiento de la falta de ocupación de la vivienda debido a su intervención en el mismo expediente de desalojo. El Instituto inició entonces un trámite de irregularidad para ambas partes, argumentando que se había realizado una permuta sin ser debidamente instrumentada y sin su intervención.
Pamela lamenta que ella y sus hijos han sido los únicos perjudicados en toda esta situación, ya que la Sra. Romero decidió retirarse una vez que Stortini fue desestimada del acta de tenencia precaria, retornando a ocupar la vivienda en Victorica. «Todo ello ocasiona un daño irreparable a mi persona y a todo mi grupo familiar siendo los únicos perjudicados», enfatiza Pamela.
La madre de cuatro hijos se pregunta qué otra vía tenía para recuperar su casa si no era a través de la acción legal de desalojo, un proceso judicial con sus propios tiempos. Durante este proceso, fue asistida por la Secretaría de Derechos Humanos y la Defensoría Civil, y la Defensoría de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes tomó conocimiento de su situación familiar en una audiencia judicial. Sin embargo, a mitad de camino en su lucha legal, el IPAV dictó la resolución que la dejó sin su tenencia precaria.
Pamela describe su situación familiar como «angustiante», siendo el único sostén del hogar con «magros ingresos» para la crianza y manutención de sus hijos. Esta problemática habitacional la llevó incluso al retraso en el pago de las cuotas de la vivienda. Por todo lo expuesto, Pamela Stortini solicita encarecidamente que se contemple su situación habitacional con perspectiva de género y la de sus hijos, que se consideren las causas de la falta de ocupación, se le otorgue la posibilidad de efectuar el pago de las cuotas atrasadas y se deje sin efecto la Resolución N°580/25.
Imagen ilustrativa