El exgobernador de La Pampa, Carlos Verna, interrumpió su silencio político en la jornada electoral de este domingo para lanzar una serie de críticas directas contra figuras clave del Partido Justicialista pampeano, con excepción del actual mandatario, Sergio Ziliotto. Tras emitir su voto en General Pico, Verna citó a la prensa para una conferencia, redefiniendo la dinámica de poder interna y ajustando cuentas con dirigentes de su propio espacio.
El ataque de Verna se centró en tres funcionarios y candidatos, utilizando citas directas y acusaciones específicas. El más apuntado fue José Vanini, actual Secretario General de la Gobernación: “Yo digo que es como Pedro, porque fue el primero que me negó, o fue como Judas, porque fue el primero que me traicionó”, sentenció Verna. Además, descalificó su gestión al afirmar que “no tiene capacidad para ese cargo” y lo vinculó a manejos de prensa: El exgobernador le adjudicó el término «ultravernismo» que circula en los medios al propio Vanini. Aseguró que «eso lo instaló un grupo de periodistas que circunvala alrededor del Secretario General de la Gobernación, que es el que le paga la pauta a la mayoría de ustedes, que no solamente dispone de la redacción de algunas noticias, sino que le hace cambiar títulos (…) que como todos saben es José Vanini».
En su intervención, el exgobernador también cuestionó la candidatura a diputado nacional de Abelardo Ferrán, al que calificó como “un mal candidato”. Verna argumentó su postura recordando que Ferrán, como exministro de la Producción, “defendió la 125 y el cierre de la exportación agrícola”. Las críticas se extendieron al plano personal, al desmentir a Ferrán: “Yo creo que Ferrán es un mentiroso” y asegurar que “Nunca me llamó” durante un momento de preocupación por su salud. Finalmente, Verna apuntó al senador Pablo Bensusán por haberlo excluido de reuniones de campaña, afirmando que “el senador Bensusán le había dicho que no me invitaran, que invitaran a mi suplente”, y concluyó que el senador “no tiene autoridad, o por lo menos no tiene voto para poderme dar indicaciones a mí”. Las declaraciones de Verna, aunque eximieron a Ziliotto, instalan una crisis de conducción que deberá ser abordada por el oficialismo tras la finalización del proceso electoral.