Un joven de 18 años, identificado como Pereyra, falleció tras ser baleado por un efectivo policial al que intentó asaltar junto a otros cuatro cómplices en la intersección de las calles Anastasio Girardot y Colorado. El hecho se produjo cuando los cinco individuos, desplazándose a bordo de un Volkswagen Polo, intentaron sustraerle la camioneta al uniformado. Ante el ataque, el agente utilizó su arma reglamentaria y efectuó disparos que impactaron en la cabeza y en las piernas de uno de los sospechosos.
Durante el escape del resto del grupo, uno de los asaltantes huyó colgado sobre el capó del automóvil utilizado para el asalto. A las pocas cuadras del lugar, los cómplices interceptaron a un remisero y lo obligaron a trasladar al herido de gravedad hacia la Unidad de Pronta Atención (UPA) 18, centro asistencial donde finalmente se constató su deceso.
La causa quedó bajo la órbita de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Temática de Homicidios de La Matanza, a cargo del fiscal Diego Rulli, quien consideró de manera preliminar que el efectivo actuó en el marco de la legítima defensa. Asimismo, la fiscalía ordenó diversas diligencias para identificar y dar con el paradero de los cuatro partícipes que permanecen prófugos.