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Mónica Millapi cargó contra Laudelina Peña por la desaparición de Loan: «Hizo cosas raras»

Mónica Millapi, una de las primeras detenidas por la desaparición de Loan Peña en junio del 2024 volvió a hablar con los medios y, en esta ocasión, afirmó que la tía del menor, Laudelina Peña, hacía «cosas raras». Sin embargo, admitió no tener pruebas contundentes y manifestó que “ella no acusa a nadie”.

Durante una entrevista con el programa “El Giglico”; que se emite por Splendid 990, Millapi sostuvo que el tema de la desaparición del menor es complicado: “Dentro de lo que se puede estoy bien porque estoy con mis hijos; pero hasta que esta situación se aclare y se encuentre a Loan, mi familia va a seguir estando desarmada”.

A su vez, Millapi se pronunció sobre el almuerzo en el que Loan desapareció posteriormente e indicó que “no tenían pensado” asistir. Este había sido organizado por la abuela del pequeño, Catalina Peña: “A última hora decidimos ir. Fuimos los últimos en llegar. Estaban (Carlos) Pérez y (María Victoria) Caillava, (José) Peña y el hijo, Catalina, Laudelina y Camila».

En cuanto a Antonio Benítez, tío de Loan, explicó que «solo salió a buscar naranjas» junto a su marido, «Fierrito» Ramírez: «Sale solo a buscar naranjas. Al rato sale mi marido para alcanzarlo. Laudelina me dice de ir para allá y salimos con Camila y los chicos. Yo veo que Laudelina habla con Loan, pero no escuché lo que le decía».

Sobre el final, aseguró que ellos «son inocentes» y que «nunca existió un pacto de silencio« para encubrir la desaparición de Loan. “Dentro de lo que se puede estoy bien porque estoy con mis hijos; pero hasta que esta situación se aclare y se encuentre a Loan, mi familia va a seguir estando desarmada”, indicó.

No es la primera vez que Millapi hace declaraciones públicas que resultan, cuanto menos, llamativas. El 23 de diciembre pasado, la mujer -que ya contaba con arresto domiciliario en aquel entonces- había conversado con A24 y, muy segura, sostuvo que “no había manera” de que a Loan no lo hubieran secuestrado: “alguien tiene que habérselo llevado”, había dicho. También había manifestado que “sospecha de todos«, menos de su esposo Daniel «Fierrito» Ramírez, quien también está detenido por el caso.

Camila Núñez, testigo clave

El pasado 7 de enero, la prima de Loan se quebró ante las autoridades y señaló que “contará todo lo que sabe” sobre el caso. Además, pidió protección: está atemorizada por las posibles consecuencias de sus dichos. Solicitó que se la incorpore como testigo protegido. Núñez declaró también sobre el final de 2024.. En esa ocasión expresó que “estaba dispuesta a volver a hacerlo”, pero con la condición de ser escuchada únicamente por la jueza a cargo de la investigación.

Anteriormente, la joven había mencionado: “Vi muchas cosas que no conté, tengo miedo. “Yo tengo palabra, pero no tiene precio. Con el tío José [Peña] hablo seguido y con la mamá de Loan [María Noguera], también”.

Núñez, quien se encuentra detenida, apuntó contra Laudelina, la tía de Loan, y la nombró como la presunta «jefa» de la desaparición. Esta acusación refuerza una de las líneas de investigación de la causa: la de existencia de una red delictiva organizada. “(Laudelina) No tiene alternativa, se acorraló a sí misma. Si no dice la verdad, terminará tras las rejas”, dijo.

Luego de la nueva declaración, el abogado de los padres de Loan y Ñúñez, Juan Pablo Gallego,, reveló que la mujer brindó aportes para esclarecer el caso y habló de un grupo organizado para desaparecer al niño. “La misma organización ya se había juntado una semana antes. Lo confesaron los mismos imputados como Mónica Millapi y Macarena Peña”. 

TC / ds

Se vino abajo una de las joyas naturales de Tierra del Fuego: qué pasó en la Cueva del Jimbo

La Cueva del Jimbo, un lugar emblemático para los amantes de la montaña en el Parque Nacional Tierra del Fuego, sufrió un derrumbe que marcó el fin de una era para el reconocido destino natural, muy apreciado por los aficionados del senderismo. El suceso, ocurrido en las últimas horas, generó tristeza entre ciudadanos locales, turistas y visitantes.

El reconocido sitio ubicado en Ushuaia, que se caracterizó por su singularidad y atractivo, era un punto de referencia para quienes exploraban la región. Sin embargo, muchos expertos y amantes de la montaña habían advertido desde hace tiempo sobre la fragilidad de la estructura, y temían que un colapso fuese inevitable.

El derrumbe no solo representa una pérdida para la comunidad montañista, sino también para el patrimonio natural de la provincia. Por años, la cueva fue un lugar de encuentro, aventuras y conexión con la naturaleza, dejando recuerdos imborrables en quienes la visitaron. 

 Por décadas, este espacio natural había sido escenario de múltiples exploraciones, caminatas y eventos culturales que la convirtieron en un referente para residentes y turistas.

Para llegar hasta allí, se debía seguir la senda Cañadón de la Oveja, que es de 9,09 km de distancia y tiene un desnivel positivo de 731 m. La ruta es moderada y se podía hacer de ida, tardando unas 3 horas y 43 minutos.

Prohibido su ingreso desde 2021 

Desde 2021, las autoridades del Parque Nacional venían advirtiendo sobre el peligro de acercarse a la ‘Cueva de Jimbo’, por lo que habían prohibido su ingreso. 

La medida se debió, principalmente, a los estudios científicos del Centro Austral de Investigaciones Científicos (Cadic, dependiente del Conicet), los cuales corroboraron que el lugar se encontraba en “peligro de colapso” y que era habitual que trozos de hielo y piedras cayeran desde la parte superior.

De acuerdo con medio locales, se espera que las autoridades y grupos conservacionistas evalúen las causas y posibles acciones en torno al lugar afectado, buscando preservar el legado de este icónico espacio.

Qué significa usar gorra todos los días, según la psicología

Las gorras son un accesorio común en muchos países. Pese a que comenzó como una herramienta funcional para protegerse del sol, este accesorio adquirió nuevos significados según la psicología que pueden reflejar la identidad, las emociones y la posición social de las personas.

Carlos Parodi con la gorra del primer show en la Argentina  de Lord Paul en 1993.
Carlos Parodi con la gorra del primer show en la Argentina de Lord Paul en 1993.Flor Daniel – LA NACION

El uso cotidiano de la gorra puede estar vinculado a aspectos psicológicos y culturales más profundos. Desde su impacto en la autoestima hasta su papel en la representación de clases sociales, este hábito ofrece una ventana interesante para entender mejor la conexión entre la apariencia y las emociones.

La gorra y sus múltiples significados

La gorra trumpista “Make America Great Again” (MAGA)
La gorra trumpista “Make America Great Again” (MAGA)Foto X @SecretFlying

En sus inicios, la gorra se diseñó para protegerse durante actividades al aire libre como el béisbol, pero hoy trasciende esta función. Según el Colegio de Psicólogos SJ, su utilización puede estar relacionada con aspectos como:

  • Protección emocional. La gorra puede brindar una sensación de seguridad o anonimato, funcionando como una barrera simbólica entre el individuo y el entorno.
  • Expresión de identidad. Este accesorio puede reflejar la pertenencia a un grupo social, cultural o subcultural, como seguidores de algún deporte, géneros musicales o movimientos urbanos.
  • Estatus social. El tipo de gorra utilizada también puede ser un indicador de clase social. Desde las más económicas hasta las de marca o fabricadas en materiales exclusivos como la piel.

Además, el uso cotidiano de la gorra podría ser un reflejo de estados emocionales subyacentes. Por ejemplo, descuidar la imagen personal al no peinarse (como cuando se usa para ocultar un “bad hair day” o un mal peinado) o incluso dormir con la gorra puesta podrían ser señales de inseguridad.

La gorra como expresión de individualidad

Una gorra firmada por Novak Djokovic
Una gorra firmada por Novak DjokovicGRAHAM DICKIE – NYTNS

El uso de accesorios como la gorra también puede estar relacionado con la necesidad de autoexpresión. La gorra suele asociarse con ciertos grupos o subculturas. Llevarla puede ser una declaración de pertenencia o una forma de diferenciarse de las normas establecidas. La psicóloga Karen J. Pine, autora de “Mind What You Wear: the Psychology of Fashion”, destaca que este comportamiento puede responder a una necesidad de expresar la individualidad y afirmar la identidad personal.

Por otro lado, en contextos urbanos, la gorra puede ser símbolo de resistencia. Muchos jóvenes las usan como una forma de rebelión frente a las normas sociales. Este acto puede ser visto como un desafío a las expectativas tradicionales, lo que dota a estas prendas de un fuerte simbolismo cultural.

Este accesorio puede reflejar la pertenencia a un grupo social, cultural o subcultural
Este accesorio puede reflejar la pertenencia a un grupo social, cultural o subculturalPetros Giannakouris – AP

Usar gorra también puede influir directamente en la percepción que una persona tiene de sí misma. Al brindar una sensación de privacidad o anonimato, algunas personas encuentran en la gorra una forma de sentirse más seguras y protegidas, lo que refuerza su confianza en la vida cotidiana.

Más allá de ser un simple accesorio, el uso de la gorra o la capucha puede revelar mucho sobre la psicología, las emociones y las dinámicas sociales de quien las lleva. Cada persona tiene sus propias razones y significados para incluir estos objetos en su rutina diaria, y lo importante, como en el uso de cualquier prenda, es no generalizar.

Gabriela Castillo

Por El Universal (México)