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Finlandia es el país más feliz del mundo (otra vez): el cambio de la Argentina en el ranking y dos sorpresas en la región

El Reporte Mundial de Felicidad vuelve a estar liderado por el país nórdico, mientras que Afganistán se ubica en el último lugar; avances de Costa Rica y México

Por octava vez consecutiva, Finlandia es considerado el país más feliz del mundo, según uninforme coordinado por la ONU y publicado este miércoles. Los países nórdicos encabezan los primeros lugares, ya que luego aparecen Dinamarca, Islandia y Suecia.

En el último lugar de la lista de los 147 países, por segundo año consecutivoestá Afganistán, afectado por una catástrofe humanitaria tras el regreso al poder de los talibanes en 2021. Como lo fueron Togo, en 2013 y 2015; Burundi, en 2016 y 2018,República Centroafricana, en 2017, ySudán del Sur, en 2019.

El Reporte Mundial de Felicidad es publicado por la Red de Soluciones para el Desarrollo sostenible de las Naciones Unidas cada año desde 2012.

Los primeros lugares de la lista se han mantenido sin mayores cambios respecto al año pasado, pero el top 20 de los países más felices del mundo sí tuvo nuevas incorporaciones. Las salidas de Kuwait (del 13 al 30) y del Reino Unido (20 al 23) dieron lugar a México (del 25 al 10) y a Eslovenia (21 a 19). La gran mayoría de los países de América Latina y el Caribe han escalado en posiciones en comparación con el año anterior, incluida la Argentina, que pasó del puesto 48 al 42, y alcanzó el lugar más alto en la medición desde 2019.

Un dato clave de esta nueva lista es que por primera vez México y Costa Rica (pasó del 12 al sexto lugar) entraron entre los 10 países más felices. Las tendencias ascendentes continúan en países como Lituania (16), Eslovenia (19) y República Checa (20) subrayan la convergencia de los niveles de felicidad en toda Europa. Los países que más han mejorado desde el primer reporte sobre la felicidad en el mundo son Serbia (31), Bulgaria (85) y Georgia (91).

Mientras que Estados Unidos, cayó al puesto más bajo registrado (24), después de haber alcanzado un pico máximo con el puesto 11, en 2012.

Uno de las tendencias que preocupa en el informe es la que identifica que en 2023, 19% de los adultos jóvenes alrededor del mundo indicaron que no tenían a ninguna persona con quien contar para brindarles apoyo social. Esto significa un 39% de incremento en comparación con el dato que arrojó el informe en 2006.

Además, ligado al auge de los movimientos ultraderechistas en el Viejo Continente, el reporte sugiere que “la disminución de la felicidad y la confianza social en Estados Unidos y partes de Europa se combinan para explicar el aumento y la dirección de la polarización política y los votos antisistema”.

Andrés Oppenheimer, periodista argentino y autor del libro “Cómo salir del pozo: las nuevas estrategias de los países, las empresas y las personas en busca de la felicidad”, reflexionó en diálogo con LA NACION acerca de la caída de los niveles de felicidad de países desarrollados como Estados Unidos y Alemania.

“Los niveles de felicidad en Estados Unidos y Europa están cayendo en parte porque el nivel de vida ya no está creciendo como hace algunas décadas, y eso genera frustración. Al mismo tiempo, hay un fenómeno creciente de soledad por la adicción a las redes sociales, que hace que la gente tenga cada vez más amigos en Instagram, pero menos amigos de carne y hueso. También hay una creciente ansiedad por la automatización del trabajo, a medida que cada vez más empleos son reemplazados por robots o por la inteligencia artificial. Todos estos factores están generando una creciente insatisfacción”, señaló Oppenheimer.

¿Cómo se mide la felicidad?

La edición 2025, elaborada en colaboración entre la encuestadora Gallup, la Universidad de Oxford y la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de la ONU, pone el foco en la felicidad a lo largo del tiempo. Su análisis abarca distintas etapas de la vida, con un énfasis particular en el bienestar de los jóvenes. El objetivo es medir la felicidad para que los responsables de políticas públicaspuedan utilizarla como un indicador del progreso social.

Para ello, el estudio emplea métricas que vanmás allá de los tradicionales indicadores económicos y adopta un enfoque subjetivo, basado en la percepción personal sobre la vida, así como en la presencia de emociones positivas y negativas.

Estos seis factores clave conforman la categoría de “evaluación de la vida” y tienen un peso determinante en la clasificación de los países: el PBI per cápita, que refleja el nivel de ingresos y desarrollo económico; laesperanza de vida saludable, como indicador del bienestar físico; el apoyo social, entendido como la disponibilidad de alguien en quien confiar en momentos difíciles; la libertad para tomar decisiones sobre la propia vida; la generosidad, medida a través de donaciones y actos altruistas; y la percepción de la corrupción en el gobierno y las instituciones. Estos factores, combinados con la autoevaluación de la vida y la experiencia emocional de las personas, permiten establecer un ranking global de felicidad.

¿Cuál es la receta del éxito finlandés?

Los especialistas indican que la cercanía con la naturaleza y el buen equilibrio entre el trabajo y la vida privada o tiempo de ocio suelen ser un punto clave en la satisfacción de los finlandeses.

Los finlandeses tal vez tienen una “comprensión más accesible de lo que es una vida exitosa”, en comparación por ejemplo con Estados Unidos, donde el éxito se relaciona más con las ganancias financieras, afirmó Jennifer de Paola, investigadora especializada en esta temática en la Universidad de Helsinki, a la agencia AFP.

La institucionalidad, los bajos índices de corrupción y la percepción de credibilidad que proyectan ambos aspectos en la vida cívica de los finlandeses, también son primordiales para la evaluación. Además, el concepto de igualdad de oportunidades que se refleja en la educación y atención médica gratuita y pública, son esenciales en la búsqueda de cohesión social, que eleva la felicidad, según el reporte.

Para Oppenheimer, teniendo en cuenta que las necesidades básicas están mayormente cubiertas, en los países nórdicos el fomento de las actividades sociales para potenciar las relaciones interpersonales mediante políticas públicas es una de las estrategias más efectivas.

Por Lucía Boccio

Una investigación de Harvard de 85 años reveló cuáles son los trabajos que hacen más infelices a las personas

Un trabajo publicado por la renombrada institución de Boston presentó hallazgos sorprendentes acerca de la conexión entre el empleo y la felicidad.

Un grupo de científicos de la Universidad de Harvard llevó a cabo una de las más amplias investigaciones sobre la felicidad y el estudio reveló cuáles son los trabajos que generan más infelicidad en las personas.

Desde 1938, esta reconocida institución se ha dedicado a explorar los factores que contribuyen a una vida plena y satisfactoria.

No obstante, un reciente estudio científico presentó hallazgos sobre los trabajos que afectan negativamente el bienestar emocional de las personas.

Durante décadas de investigación, los científicos de Harvard han identificado ciertos tipos de empleos que afectan negativamente el bienestar de las personas.

El estudio también subrayó la relevancia de las relaciones interpersonales en la búsqueda de la felicidad. Así, se concluyó que los trabajadores que realizan tareas solitarias suelen experimentar niveles más bajos de felicidad en comparación con aquellos que disfrutan de mayor interacción social en su entorno laboral. 

El estudio comprobó que las relaciones sociales son esenciales para la felicidad en el trabajo. 

Entre los empleos menos alegres se destacan los siguientes:

  • Guardias de seguridad en turnos nocturnos: la mezcla de soledad y horarios nocturnos puede impactar de manera significativa la salud mental y emocional de quienes realizan esta labor.
  • Conductores de camiones de larga distancia: el aislamiento prolongado en la ruta puede provocar sentimientos de soledad y desconexión.
  • Transportistas de paquetería y repartidores: a menudo trabajan solos y bajo presión, lo que puede incrementar el estrés y la sensación de aislamiento.

La investigación de Harvard resalta la necesidad de hallar un equilibrio entre la productividad laboral y el bienestar emocional de los empleados.

Los supervisores que aplican un enfoque excesivamente controlador y exigente para aumentar la productividad pueden afectar negativamente la felicidad y el rendimiento de su equipo.

De acuerdo con un artículo de Saber Vivir, algunos aspectos a considerar son:

  • Fomentar la camaradería y la distensión: permitir momentos de compañerismo y relaciones sociales en el trabajo puede elevar la productividad y el compromiso con las tareas.
  • Dar autonomía y control: permitir que los empleados tomen decisiones y tengan control sobre su labor puede incrementar su satisfacción y disminuir la frustración.
  • Valorar el sentido de pertenencia: sentirse apreciado y reconocido en el trabajo es clave para la felicidad laboral, incluso más allá de la compensación económica.

El doctor y profesor de Psiquiatría en Harvard y líder del estudio, Robert Waldinger, declaró que «la soledad no solo impacta la salud mental, sino que también puede influir en la salud física, elevando el riesgo de enfermedades comparables al tabaquismo, la obesidad y el sedentarismo».

Por ello, resulta esencial tratar las condiciones laborales que fomentan la soledad en el trabajo para crear un entorno laboral más saludable.

El estudio mostró que la soledad impacta negativamente en la salud mental. 

Además de los trabajos mencionados, el estudio también identificó que las profesiones con alta carga emocional, como el cuidado de pacientes en hospitales, pueden llevar a un desgaste personal significativo, afectando la felicidad de los trabajadores. 

Este tipo de roles, aunque gratificantes, a menudo implican un alto nivel de estrés y responsabilidad que puede resultar en agotamiento y descontento.

Por otro lado, los investigadores sugieren que las empresas deben implementar programas de bienestar que incluyan actividades de team building espacios para la socialización, que podrían mitigar los efectos negativos de la soledad en el trabajo.