Un comerciante de General Pico radicó una denuncia en la comisaría Primera después de que, al revisar un teléfono celular usado que compró para revender, descubriera fotos de mujeres, presuntamente desnudas, que podrían haber sido comercializadas a través de redes sociales. La denuncia activó una investigación de la Fiscalía de Género, aunque el caso tuvo un giro inesperado.
Según fuentes consultadas, los investigadores contactaron a las mujeres que aparecen en las fotografías. Sin embargo, todas ellas, que son mayores de edad, no quisieron iniciar acciones legales. Ante esta situación, la Fiscalía no intervendrá por el momento.
Las autoridades explicaron que, si alguna de las mujeres se siente damnificada por el hecho, puede iniciar una querella privada contra la persona que le vendió el teléfono al comerciante. El caso pone de manifiesto el riesgo de la difusión de imágenes íntimas en dispositivos que no han sido limpiados de forma adecuada antes de su venta o reventa.
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