Esta mañana, el Grupo de Denuncias Falsas se manifestó frente al Poder Judicial de San Luis para exigir la liberación de Alfredo Serbila, un hombre detenido desde hace un año y seis meses bajo una acusación de abuso que, según los manifestantes, es falsa. La protesta, liderada por familiares y activistas, busca llamar la atención sobre las irregularidades en el caso y pedir una investigación exhaustiva. Silvia Scotti, integrante del grupo, y Sabrina Serbila, hija de Alfredo y representante del Frente Mujeres Argentinas, fueron voceras clave durante la movilización.
El Grupo de Denuncias Falsas, una organización que aboga por personas acusadas injustamente, se congregó frente al Poder Judicial para visibilizar el caso de Alfredo Serbila. Según los manifestantes, Serbila es víctima de una «causa armada» con múltiples irregularidades procesales. Silvia Scotti, miembro del grupo, declaró a Radio Cadena Popular: «Pedimos que se haga justicia, que se investigue. Creemos en la inocencia de Alfredo y queremos que esté libre».
Sabrina Serbila, hija de Alfredo y representante del Frente Mujeres Argentinas, detalló que su padre lleva más de un año y medio detenido. «Es una situación injusta. Hay pruebas que demuestran su inocencia, pero no se han tomado en cuenta», afirmó. Además, señaló que el caso presenta inconsistencias legales y que la defensa ha presentado recursos que aún no han sido resueltos.
El Grupo de Denuncias Falsas ha ganado visibilidad en los últimos años por su lucha contra lo que denominan «uso abusivo del sistema judicial» para perjudicar a personas inocentes. Según datos proporcionados por la organización, en los últimos cinco años se han registrado más de 500 casos de denuncias falsas en el país, muchos de los cuales han derivado en detenciones prolongadas sin pruebas contundentes.
Las manifestantes también destacaron la importancia de garantizar un proceso judicial justo y transparente, sin prejuicios mediáticos o presiones externas. «No estamos en contra de las víctimas reales de abuso, sino de aquellos que manipulan el sistema para dañar a otros», aclaró Scotti.