Una crítica situación de emergencia sanitaria azota a una familia residente en la calle Tourn 1545, en el Barrio Nelson Mandela de Santa Rosa. Su hogar se encuentra sumergido en aguas cloacales desbordadas, y a pesar de los incesantes pedidos de auxilio, la asistencia oficial no ha llegado, poniendo en serio riesgo la salud y las pertenencias de los afectados.
«No damos más, el agua ya está llegando a las habitaciones», expresó con desesperación el joven jefe de hogar a El Diario. El incesante flujo de líquidos residuales desde diversos puntos de la casa ha transformado la vivienda en un foco de insalubridad. La impotencia es palpable: «Ya estamos agotados de limpiar, y los vecinos también están afectados, pero nosotros somos los que peor la estamos pasando», añadió, evidenciando la ineficacia de sus esfuerzos frente a la falta de acción por parte de las autoridades.
La situación es alarmante, ya que la exposición continua a estas aguas servidas representa una amenaza latente para la salud de la familia, en especial para los niños. «No sé qué hacer. Tengo que ir a trabajar y no puedo dejar mi casa en estas condiciones», lamentó el damnificado, resaltando el impacto directo en su vida cotidiana y la imposibilidad de abandonar su hogar. Urge una intervención inmediata para detener el desborde, desinfectar el área y restaurar las condiciones de salubridad en la vivienda y para sus habitantes.
Lamine Beye, conocido como «Billy», un vendedor ambulante de origen senegalés que trabaja frente a la plaza San Martín de Santa Rosa, denunció públicamente que el municipio le prohibió la comercialización de ciertos artículos en la vereda. A esta situación se suma su frustración ante la negativa de inmobiliarias para alquilarle un local comercial, lo que él interpreta como una posible discriminación sin argumentos claros.
Billy, quien ofrece una variedad de productos en la calle Yrigoyen, desde accesorios y marroquinería hasta lentes y equipos de mate, reveló que el municipio le prohíbe específicamente la venta de lentes, mates y termos. Mientras que para los lentes le argumentaron la presión de las ópticas locales, para los mates y termos no recibió una explicación concreta, a pesar de que estos productos figuraban en su permiso vigente. El comerciante relató que la notificación llegó por teléfono el miércoles, informándole de una «orden de arriba y sin explicaciones concretas». Cuestionó la medida al expresar: «Si me lo van a prohibir, que me avisen con tiempo. Hasta ahora me siguen trayendo esa mercadería, ¿pero ahora qué hago? Si me avisaban con tiempo yo lo puedo entender; pero cortarlo de un día para el otro, no estoy de acuerdo». Ante esta situación, Billy anunció que continuará vendiendo estos productos a través de sus redes sociales, ofreciendo envíos sin cargo, mientras mantiene su puesto callejero con otros artículos.
Además, en su descargo en Facebook, Billy visibilizó una problemática aún más profunda: la dificultad para alquilar un local comercial. Sospecha de una presunta discriminación al intentar acceder a un espacio propio. «Lo peor de todo son los inmobiliarios que cuando quieres alquilar un local, tampoco te lo alquilan porque te dan vueltas como un espiral por no cederte un lugar… no se puede juzgar a uno sin conocerlo», publicó, lamentando haber sido «dado vueltas» en varias ocasiones. Por otro lado, la prohibición de venta de lentes por parte del municipio se relaciona con un reclamo de larga data del Colegio de Ópticos de La Pampa. La entidad, que regula la actividad y prohíbe la venta de anteojos en lugares no habilitados por Salud, había realizado «innumerables denuncias» sin obtener resultados positivos hasta ahora. Aunque los ópticos aclararon que no están en contra del trabajo de Billy, su exigencia se basa en el cumplimiento de la Ley Provincial 2415, que busca proteger la salud visual de la población.
Santa Rosa, La Pampa – Giuliana Ceballos, una joven de 26 años, sufrió un violento accidente de tránsito el pasado domingo, 20 de julio de 2025, alrededor de las 18:55 horas, en la calle José Luro. Ceballos se dirigía en su motocicleta por el carril izquierdo, de norte a sur, cuando fue colisionada por un vehículo marca Voyage, conducido por un hombre que, según su testimonio, iba a alta velocidad y se metió en su mismo carril, rozándola y chocándola de costado.
«El semáforo estaba por cambiar y él iba a mucha velocidad. Me tiró de la moto», relató Giuliana, quien sufrió múltiples golpes y raspones en todo el lado izquierdo de su cuerpo al arrastrarse por el asfalto. Su pantalón jeans y zapatillas resultaron destrozados por el impacto.
Un peatón que presenció el incidente se acercó de inmediato para asistirla, confirmando la versión de Giuliana de que el auto la había chocado. «El hombre miente en su denuncia; mi moto ni siquiera tiene la rueda torcida, solo las roturas por el impacto lateral que me causó al encerrarme», afirmó Ceballos.
Indignación y cuestionamientos a la actuación policial
Giuliana intentó confrontar al conductor, expresando su frustración y dolor. «Le dije: ‘¿Cómo podés andar a esa velocidad? ¿No te das cuenta que por gente así yo en enero perdí a mi mejor amiga?'», refiriéndose a Lia Falcón, fallecida en un trágico accidente de tránsito meses atrás. Sin embargo, su diálogo fue interrumpido por un agente de la Seccional Tercera, quien, de manera abrupta, le exigió sus documentos y el seguro. «Me dijo que me calle y de mala manera me pidió los papeles. Yo tenía todo en regla», señaló Ceballos.
La denunciante criticó la demora en la llegada de la policía y la actitud del agente, quien, según su versión, no le dio importancia a su relato al momento de labrar la denuncia. «El policía de la Tercera puso lo que tuvo ganas, no lo que yo le decía, como sin darme importancia. ¿Hasta cuándo vamos a tener que aguantar que nos traten mal? Es su deber proteger a la víctima, en este caso a mí, no a quien me chocó», enfatizó Giuliana. Además, lamentó que no se le realizara test de alcoholemia ni al conductor ni a ella.
Maltrato en el Hospital Evita y el trauma de la familia
Tras el accidente, Giuliana fue trasladada al Hospital Evita, donde denunció una «mala atención y maltrato». «Ni me curaron las heridas, la cero empatía y tacto que tuvieron tanto con mi familia como con la familia Falcón», expresó.
La noticia del accidente fue especialmente traumática para su madre y para Alejandra Falcón, madre de Lia, ambas cercanas a Giuliana. «Para mi mamá, como para Alejandra, que somos como familia, ese llamado de ‘Giuli tuvo un accidente’ fue muy traumático, por el miedo detrás de esa llamada y cómo podía encontrarme yo», compartió Giuliana.
Un llamado a la conciencia vial
Giuliana Ceballos destacó la importancia de usar casco, un elemento que le salvó la vida, a diferencia de su amiga Lia Falcón, quien falleció en enero por la imprudencia de un conductor que, según Ceballos, «no respetó los semáforos, no respetó la velocidad, no frenó».
«La gente sigue sin tener conciencia, siguen siendo imprudentes a la hora de manejar, no les importa nada, de un segundo a otro te arruinan la vida», lamentó.
Actualmente, Giuliana se encuentra imposibilitada de trabajar debido a los golpes y el dolor. «Estoy en cama, toda dolorida, lastimada y llena de golpes», describió. Hizo un llamado a la comunidad para que se maneje con más cuidado, se respeten las normas de tránsito y se tenga consideración por los vehículos menores y los peatones.
«Solo lo conté a los medios porque quiero que la gente sepa la verdad de todo lo que pasa y la policía no dice o hace las cosas mal, porque no se le hizo el test de alcoholemia ni al señor ni a mí. Fui una más del montón que chocaron y largaron a mi suerte», concluyó Giuliana, esperando que su denuncia genere conciencia y se investigue a fondo lo sucedido.
El incidente comenzó en un local céntrico y culminó con la detención de los sospechosos y la recuperación de la mercadería sustraída.
Santa Rosa, La Pampa – Una veloz respuesta de la Seccional Tercera de la policía de Santa Rosa permitió frustrar un intento de hurto y aprehender a tres menores de edad en pleno centro de la ciudad anoche. El hecho se inició en un local comercial de la calle Coronel Gil y derivó en una persecución por varias arterias.
Alrededor de las 21:20 horas, el servicio de emergencias 101 recibió un llamado alertando sobre la acción de tres menores que, tras sustraer elementos de un comercio, eran seguidos de cerca por la víctima en dirección al Sanatorio Santa Rosa.
De forma simultánea, un motorista policial divisó a uno de los sospechosos, un joven con un buzo verde, aunque lo perdió de vista momentáneamente. La coordinación policial se activó rápidamente: un patrullero avistó a otro de los menores corriendo por Avenida España. Tras una breve persecución, lograron darle alcance en la intersección con la Avenida Ameghino, donde retuvieron a un chico de 15 años que no opuso resistencia.
La búsqueda continuó sobre Bartolomé Mitre, donde la policía encontró al primer menor escondido en un domicilio, procediendo también a su retención. Además, otro motorista policial divisó sobre la calle Bartolomé Mitre, esquina Alem, tres soportes plásticos con collares, que fueron identificados como los elementos sustraídos del local comercial.
En el comercio, ubicado en Coronel Gil 421, una empleada relató que minutos antes, los tres menores, que circulaban por Coronel Gil hacia Alem, tomaron los collares exhibidos y se retiraron rápidamente sin abonar.
La Unidad Funcional de Género, Niñez y Adolescencia (UFGNyA) fue alertada sobre el caso y se encargó del traslado de los menores. Los collares recuperados fueron secuestrados con la presencia de testigos.
Dos fallecimientos en menos de cuatro años reabren el debate sobre la falta de desfibriladores externos automáticos en un punto de alta concurrencia, a pesar de que la ley nacional 27.159 exige su presencia en este tipo de lugares.
Santa Rosa, La Pampa – La reciente muerte de la docente jubilada Cristina Revainera en la Terminal de Ómnibus de Santa Rosa reavivó la preocupación y el debate sobre la ausencia de Desfibriladores Externos Automáticos (DEA) en el lugar. Este lamentable suceso no es el primero; en octubre de 2021, un hombre de 40 años también falleció en la misma terminal, presuntamente por un ataque cardíaco.
La situación contrasta directamente con lo establecido por la Ley Nacional 27.159, conocida como «Ley de Prevención de la Muerte Súbita», y su decreto reglamentario 402/2022. Esta normativa exige la presencia de DEA en lugares de alta concurrencia donde permanezcan o transiten más de 200 personas al día, así como en transportes con capacidad superior a 50 pasajeros y unidades de emergencia móvil. La Terminal de Ómnibus de Santa Rosa, por su flujo constante de personas, encuadraría claramente dentro de estas exigencias.
Desfibriladores en La Pampa y la «Pampa Cardioprotegida»
Según el mapa web desarrollado por el programa «La Pampa Cardioprotegida», liderado por el Ministerio de Salud provincial, que centraliza la información sobre los equipos DEA georreferenciados, el desfibrilador más cercano a la Terminal de Ómnibus de Santa Rosa se encuentra en la Cámara de Diputados, lo que implicaría un tiempo de respuesta crítico en una emergencia cardíaca.
Ambos fallecimientos en la terminal, separados por menos de cuatro años, ponen de manifiesto la urgencia de implementar la ley en este espacio clave de la ciudad. La presencia de un DEA y personal capacitado en su uso podría marcar la diferencia entre la vida y la muerte ante un paro cardíaco súbito.
Cristina Revainera, de 61 años, falleció tras descompensarse en una parada del colectivo en Santa Rosa mientras viajaba a Neuquén para visitar a su hijo. La Fiscalía investiga la causa del deceso.
Santa Rosa, La Pampa -La ciudad de Frías, Santiago del Estero, se encuentra conmocionada por el repentino fallecimiento de Cristina Revainera, una docente jubilada de 61 años, quien murió este lunes a la mañana en la Terminal de Ómnibus de Santa Rosa, La Pampa. Revainera viajaba en un colectivo de la empresa «Flecha Bus» desde su ciudad natal con destino a Neuquén, donde reside su hijo, cuyo cumpleaños es el próximo 29 de julio.
Según fuentes cercanas a la familia, la mujer sufrió una descompensación y cayó al descender del colectivo durante la parada en la capital pampeana. «Cuando el colectivo paró, la mujer pidió bajarse porque se encontraba muy descompuesta». A pesar de los esfuerzos del personal de la terminal y los servicios de emergencia que fueron convocados de urgencia, lamentablemente Revainera falleció en el lugar.
Investigación en curso
La investigación del caso quedó en manos del fiscal Marcos Sacco. Si bien los primeros indicios apuntan a un posible Accidente Cerebrovascular (ACV), se le practicará una autopsia para determinar con exactitud la causa de la muerte.
La noticia generó un profundo dolor en la comunidad de Frías, donde Cristina Revainera era muy querida y reconocida por su trayectoria en diversas instituciones educativas. Exalumnos y colegas la recordaron como una persona comprometida, afectuosa y siempre dispuesta a enseñar.
La familia de la docente jubilada aguarda ahora el traslado del cuerpo para darle el último adiós en su ciudad natal.
Vecinos de la calle México y José Luro denuncian que, a nueve meses de sus primeros reportes, dos grandes «cráteres» en el asfalto se multiplicaron a más de diez, sin una solución definitiva por parte del municipio.
Santa Rosa, La Pampa – Vecinos del barrio Villa Santillán expresaron su profunda indignación ante la falta de respuesta municipal frente al deterioro de la calle en la esquina de México y José Luro. Aseguran que, pese a haber realizado 159 reclamos desde octubre de 2024 hasta la fecha, la situación solo ha empeorado, con el asfalto recientemente renovado plagado de pozos.
Según los residentes, en octubre de 2024 la esquina presentaba «dos cráteres importantes». Sin embargo, para principios de julio de 2025, estos se habían transformado en «más de 10 cráteres que se fueron formando en el asfalto». Lo más preocupante, señalan, es que la esquina «hace menos de un año que fue asfaltada».
Intervención precaria y obstrucción vial
Los vecinos relatan que hace aproximadamente 20 días, tres operarios municipales llegaron a la esquina y, en lugar de realizar una reparación duradera, se limitaron a colocar dos vallas azules y dejar un tambor que, según ellos, ya lleva nueve meses en el lugar. Posteriormente, «solamente arrojaron arena a los más de 10 pozos y pusieron dos vallas».
Esta «solución» precaria ha generado aún más problemas. «Ahora todo está peor, ya que está más restringido el tránsito, por lo que ocupan las vallas y se pierde visión en ambas arterias, que son doble mano», denuncian los afectados.
Los residentes aseguran que el número de reclamos al 147 (línea municipal) asciende a 139 entre octubre de 2024 y principios de julio de 2025. A esto se suman 20 reclamos más en los últimos 20 días, elevando el total a 159 llamados «sin ninguna solución».
Una importante pérdida de agua cloacal «explotó» en Stieben y Mendoza, desatando un «géiser nauseabundo» y la indignación de los vecinos ante la recurrencia de desbordes en un punto crítico de la ciudad.
Santa Rosa, La Pampa – La precaria infraestructura cloacal de Santa Rosa alcanzó un nuevo y alarmante punto de quiebre este jueves, cuando una importante pérdida de agua cloacal «explotó» en la esquina de las calles Stieben y Mendoza. El incidente transformó la intersección en un foco de insalubridad y preocupación para los vecinos, hartos de una problemática que se arrastra desde hace tiempo.
Un video capturado en el lugar evidencia la magnitud del problema: la presión del fluido cloacal rompió la superficie, liberando una gran cantidad de aguas servidas a la vía pública. «Vergonzoso», se quejaba un vecino mientras filmaba lo que describió como una especie de «géiser nauseabundo».
Esta esquina, en particular, figura en el mapa de reclamos ciudadanos como un punto neurálgico de colapsos cloacales, donde los desbordes son una triste rutina. La recurrencia de estas fallas subraya la crítica situación de la red cloacal en la zona, generando indignación y preocupación sanitaria entre los residentes.
La rápida intervención policial evitó que una pelea con arma blanca pasara a mayores. Una de las involucradas tiene «frondosos antecedentes».
Santa Rosa, La Pampa – Dos mujeres fueron demoradas este miércoles por la tarde, luego de protagonizar un violento enfrentamiento con cuchillos en la vía pública. El hecho ocurrió cerca de las 18:00 horas, en la intersección de las calles Stieben y 1º de Mayo.
Una patrulla de la Seccional Segunda acudió al lugar tras recibir una alerta por una «pelea con arma blanca». Al llegar, los efectivos se encontraron con dos mujeres, de 21 y 28 años, enfrentándose con cuchillos tipo «Tramontina».
Fuentes policiales indicaron que el personal logró reducir a ambas mujeres «haciendo uso mínimo de la fuerza» y las trasladó a la comisaría, lo que permitió «resguardar la integridad de ambas». Gracias a la cercanía del móvil policial, la intervención fue «de inmediato», evitando que el incidente «pase a mayores» y que alguna de las involucradas o los agentes resultaran heridos.
En el marco de la investigación, se logró secuestrar los dos cuchillos que una de las aprehendidas tenía en su poder. Sobre el origen de la disputa, las autoridades señalaron que se trataría de un «problema de vieja data». Además, se informó que «una de las mujeres involucradas posee frondosos antecedentes contra la propiedad e inconvenientes vecinales». Ambas quedaron a disposición de la Justicia.
La Cámara de Apelaciones revocó una sentencia previa, determinando que el traslado de un enfermero de Terapia Intensiva a «Piso» constituyó un ejercicio abusivo de las facultades del empleador y una doble sanción.
Santa Rosa, La Pampa – La Sala 2 de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería de Santa Rosa ha dictado un fallo relevante en el ámbito laboral, condenando al Sanatorio Santa Rosa S.R.L. por despido indirecto de un enfermero. La resolución, fechada el 31 de marzo de 2025, revoca una sentencia de primera instancia que había desestimado la demanda del trabajador.
El caso se originó a raíz del reclamo de M. H. F., un enfermero con casi veinte años de antigüedad que se desempeñaba en Terapia Intensiva. La demanda se basó en el ejercicio supuestamente abusivo de las facultades del empleador al trasladarlo a un sector conocido como «Piso», una medida que el trabajador consideró una desjerarquización y un perjuicio moral.
Los hechos y la controversia legal
Según el expediente, el 5 de abril de 2016, el Sanatorio notificó al enfermero su traslado al sector «Piso» y una suspensión de dos días sin goce de haberes. La decisión empresarial se fundamentó en denuncias de «maltrato psicológico» por parte de una compañera y notas de otros trabajadores que reportaban «destratos y malos tratos» habituales, lo que supuestamente hacía «insostenible» la convivencia laboral.
En respuesta, el enfermero envió una carta documento negando las acusaciones y solicitando la reconsideración del traslado. Argumentó que la medida implicaba una modificación sustancial de sus condiciones laborales, una desjerarquización profesional tras 19 años de desempeño en un área crítica, y que le había causado un grave perjuicio moral. Además, alertó que se trataba de una sanción disciplinaria encubierta, contraria al artículo 69 de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT), que prohíbe sanciones que modifiquen el contrato.
El Sanatorio respondió explicando los motivos de su decisión y, notablemente, afirmó que iniciaría una acción declarativa de certeza para que un tribunal determinara la legalidad de la medida, reconociendo así su propia duda sobre la validez de la modificación impuesta. Ante el mantenimiento del traslado, el trabajador se consideró injuriado y se dio por despedido indirectamente, iniciando las acciones legales.
Argumentos de la Cámara de Apelaciones
La jueza Fabiana Berardi, cuyo voto fue adherido por la jueza Laura Cagliolo, fundamentó la revocación de la sentencia de primera instancia en varios puntos clave:
Invariabilidad de la causa de despido: Se consideró incorrecto excluir la alegación de «persecución laboral» de la demanda, aunque no se hubiera usado exactamente el mismo término en la comunicación de despido. La Cámara interpretó que la ley busca permitir la defensa del trabajador, no un formalismo taxativo. La misiva del actor, al insinuar que la patronal había «planificado» los sucesos para evitar una indemnización, ya contenía la esencia de una denuncia de persecución.
Ejercicio abusivo del ius variandi: La sentencia de primera instancia había descartado un uso abusivo de esta facultad del empleador. Sin embargo, la Cámara determinó que el traslado del enfermero implicó una descalificación profesional. Al ser destinado de Terapia Intensiva (un área crítica con capacitación específica) a «Piso», donde se realizan tareas de menor jerarquía, se configuró una «injuria de orden moral» que ilegitimó la medida, más allá de que se respetara su horario y salario. Se citaron precedentes que sostienen que la desjerarquización, incluso sin perjuicio económico, justifica el despido indirecto.
Doble sanción y prohibición de modificar el contrato como pena: El tribunal concluyó que el empleador aplicó una «doble sanción» al trabajador: el traslado de sector y una suspensión de dos días. Esto, según la Cámara, es contrario al artículo 69 de la LCT, que impide aplicar sanciones disciplinarias que constituyan una modificación del contrato de trabajo. Además, se señaló la violación del principio non bis in idem, que prohíbe sancionar dos veces el mismo hecho.
En función de estas consideraciones, la Cámara de Apelaciones resolvió hacer lugar al recurso del actor, revocar la sentencia previa y condenar al Sanatorio Santa Rosa S.R.L. al pago de los créditos laborales reclamados, más intereses. Asimismo, impuso las costas del juicio en ambas instancias a la parte demandada.