La medida impuesta por Trump afectaría principalmente a México, Japón, Corea del Sur, Canadá, Alemania y Reino Unido.
El presidente Donald Trump anunció la imposición de un arancel del 25% sobre los vehículos importados a EE. UU. a partir del 2 de abril, una medida que afectaría principalmente a México, Japón, Corea del Sur, Canadá, Alemania y Reino Unido.
Aunque en la medida las autopartes del T-MEC estarán exentas busca reducir el déficit comercial, incluso empresas estadounidenses se verían afectadas con el gravamen.
Con el argumento de querer proteger la industria automotriz estadounidense, Trump anunció desde la Casa Blanca unos aranceles que no estaban en su agenda y que, de hecho, ya había postergado junto con las tarifas a los chips y fármacos importados.
“Vamos a cobrar a los países por hacer negocios en nuestro país y por quitarnos nuestros empleos, nuestra riqueza, muchas de las cosas que nos han estado quitando a lo largo de los años. Nos han quitado muchísimo, amigos y enemigos, y francamente, los amigos han sido a menudo mucho peores que los enemigos”, explicó el mandatario este miércoles 26 de marzo, añadiendo que desde el 3 de abril Estados Unidos “empezará a cobrar”.
La medida supone un incremento drástico respecto a la tarifa previa del 2,5% que aplicaba a los autos importados, llevándola a un 27,5%. En el caso de los vehículos eléctricos chinos, que ya estaban gravados al 100% bajo la Administración de Joe Biden desde agosto de 2024, subirá al 125%.
Y es que justamente el golpe más duro recae sobre México, Japón, Corea del Sur, Canadá, Alemania y Reino Unido, que según los datos del Departamento de Comercio de EE. UU., son sus principales proveedores de automóviles.
En conjunto, en 2024 llevaron el 87,8% de todos los autos que la Unión Americana importó para vender a sus ciudadanos.
Según datos oficiales entregados por Washington, México lidera con un superávit comercial de 45.400 millones de dólares, seguido de Japón con 39.900 millones y Corea del Sur con 35.900 millones.
Primeras reacciones
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha sido una de las primeras figuras políticas en reaccionar a la decisión de Trump. En un comunicado lamentó «profundamente» la medida, argumentando que los aranceles son «malos para las empresas, peores para los consumidores, tanto en EE.UU. como en la Unión Europea».
Además, aseguró que la entidad supranacional evaluará este anuncio «junto con otras medidas que EE.UU. prevé adoptar en los próximos días». «Como gran potencia comercial y fuerte comunidad de 27 Estados miembros, protegeremos conjuntamente a nuestros trabajadores, empresas y consumidores en toda la Unión Europea», aseveró Von der Leyen.
A su vez, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, calificó la imposición de aranceles como un «ataque directo» al sector automotriz canadiense. «Defenderemos a nuestros trabajadores. Defenderemos a nuestras empresas. Defenderemos nuestro país», declaró Carney. «Esto nos dolerá, pero si nos mantenemos unidos, saldremos fortalecidos de este período», agregó.
Mientras, el primer ministro de Japón, Shigeru Ishiba, informó que Tokio pondrá «todas las opciones sobre la mesa» para lidiar con la imposición de nuevos aranceles. «Japón es el país que más inversiones realiza en EE.UU., por lo que nos preguntamos si tiene sentido que [EE.UU.] aplique aranceles uniformes a todos los países», alegó y agregó que el Gobierno japonés está considerando todas las opciones para «encontrar la respuesta más efectiva» a la medida anunciada por Washington. «Debemos considerar respuestas adecuadas. Todas las opciones están sobre la mesa», sentenció.
Todo el equipo militar estadounidense que no se encuentra actualmente en Ucrania será suspendido,informó a Bloomberg una fuente del Departamento de Defensa de Estados Unidos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó frenar toda la ayuda militar actual a Ucrania hasta determinar que los líderes del país demuestran un compromiso de buena fe con la paz, según informó a Bloomberg un alto funcionario del Departamento de Defensa que pidió no ser identificado.
Se trata de todo el equipo militar estadounidense que no se encuentra actualmente en Ucrania, incluidas las armas que están siendo trasladadas en aviones y barcos o que esperan en zonas de tránsito en Polonia, señaló la fuente, añadiendo que Trump ordenó al secretario de Defensa, Pete Hegseth, ejecutar la medida.
«Una pausa»
A su vez, un funcionario anónimo de la Casa Blanca señaló a Reuters que EE.UU. está pausando y revisando la ayuda para asegurarse de que está contribuyendo a una solución.
«Esto no es la terminación permanente de la ayuda, es una pausa«, explicó a Fox News un funcionario de la Administración Trump.
Previamente, este mismo lunes, Wall Street Journal, con referencia a funcionarios estadounidenses., comunicó que la nación norteamericana suspendió la venta de armas a Ucrania y también estudia congelar las entregas ya previstas de arsenales estadounidenses. La financiación se suspendió en las últimas semanas en medio de la prohibición de la asistencia a países extranjeros por 90 días.
Según fuentes del medio, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, firmó recientemente un documento que exime del embargo el suministro de armas a Ucrania. Sin embargo, un alto funcionario del Departamento de Estado, Peter Morocco, no envió la carta correspondiente al Pentágono.
Zelenski «no está listo para la paz»
La decisión se produce después del tenso encuentro que tuvo lugar la semana pasada durante la visita del líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, a la Casa Blanca, en la que se suponía que se firmaría un acuerdo sobre las tierras raras de Ucrania.
Zelenski insistió en que un alto el fuego debe estar vinculado a garantías de seguridad proporcionadas por EE.UU. y otros países occidentales. El titular de la Casa Blanca, por su parte, se negó a comprometerse con garantías específicas y descartó convertir a Ucrania en miembro de la OTAN o aportar tropas estadounidenses a una posible misión de mantenimiento de la paz.
Zelenski y Trump en la polémica cumbre del viernes pasado.
Tras la reunión, Trump aseguró que Zelenski «no está listo para la paz» y que le «faltó al respeto a EE.UU.»., añadiendo que el político ucraniano «se siente un pez gordo porque tiene a EE.UU. de su lado», pero perderá en el conflicto con Rusia si sigue luchando sin el apoyo que recibía bajo la Administración de Joe Biden.
Por su parte, Zelenski se negó a disculparse, afirmando que está muy agradecido al pueblo estadounidense, pero no considera que hizo «algo malo».
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este jueves que se reuniría con su par ruso «inmediatamente».
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, declaró este viernes que el presidente de Rusia, Vladímir Putin, está listo para conversar con su par de Estados Unidos,Donald Trump.
Al ser preguntado por periodistas sobre si hay que esperar una conversación entre ambos líderes este fin de semana, el vocero dijo que «Putin está listo, estamos esperando señales». «Todos están listos«, indicó.
El presidente de Estados Unidos. declaró este jueves que se reuniría con su homólogo ruso «inmediatamente». «Nos reuniremos tan pronto como podamos. Me reuniría [con Putin] inmediatamente», afirmó el mandatario estadounidense a los periodistas en la Casa Blanca.
«Por lo que he oído, a Putin le gustaría verme«, apuntó, añadiendo que cada día que no se reúnen «mueren soldados en el campo de batalla». Además, Trump afirmó que el presidente (mandato vencido el 20 de mayo pasado), Volodímir Zelenski, está dispuesto a «negociar un acuerdo».
Previamente, al intervenir telemáticamente en el Foro Económico Mundial de Davos, Trump manifestó su deseo de reunirse con Putin para «poner fin a esa guerra». «Y eso no es desde el punto de vista de la economía o cualquier otra cosa; es desde el punto de vista de millones de vidas [que] se están desperdiciando», dijo.
«Es una guerra que nunca debería haber comenzado»
Durante su participación en Davos, este jueves, le preguntaron a Trump sobre si habría un acuerdo entre Rusia y Ucrania para el próximo año, Trump respondió que hay que «preguntarle a Rusia». «Ucrania está lista para llegar a un acuerdo. […] Es una guerra que nunca debería haber comenzado, si yo hubiese sido el presidente, esto nunca habría comenzado«, precisó.
El presidente de los Estados Unidos firmó una orden ejecutiva, argumentado que las familias de los afectados y la población «merecen transparencia y verdad».
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este jueves una orden ejecutiva para desclasificar los archivos relacionados con los asesinatos del expresidente John F. Kennedy, del exfiscal general Robert F. Kennedy y del activista de derechos humanos Martin Luther King Jr..
«Esta es una grande. Mucha gente la está esperando desde hace años, décadas. Todo se va a revelar«, dijo al firmar esa orden en el Despacho Oval de la Casa Blanca.
La Casa Blanca colgó en su página web que las familias de los afectados y la población «merecen transparencia y verdad»: «A la nación le interesa difundir finalmente todos los registros relacionados con esos asesinatos sin demora».
Ese documento señala que en los próximos 15 días el director nacional de inteligencia y la fiscalía deben presentar un plan relativo a la publicación de los archivos relacionados con JFK y que de aquí a los próximos 45 se debe hacer lo propio con los otros dos.
Un asesinato que conmovió al mundo
John F. Kennedy gobernó Estados Unidos del 20 de enero de 1961 al 22 de noviembre de 1963. Ese día fue asesinado mientras viajaba en un vehículo descapotable por Dallas, en Texas.
El exfrancotirador de la Marina Lee Harvey Oswald le dio en la cabeza con un disparo. Aunque según la investigación oficial actuó en solitario, persisten teorías de la conspiración al respecto.
Los Archivos Nacionales ya habían liberado documentos, pero había otros retenidos por motivos de seguridad. La Casa Blanca apuntó en junio de 2023, bajo el mandato de Joe Biden (2021-2025), que los Archivos Nacionales ya habían hecho públicos el 99 % de sus registros.
«He determinado que la retención de información de los registros relacionados con el asesinato del presidente John F. Kennedy no es coherente con el interés público y que la publicación de estos registros debería haberse hecho hace mucho tiempo», apuntó este jueves Trump, que asumió su segundo mandato el pasado lunes.
El líder republicano añadió que aunque ninguna ley del Congreso ordena la divulgación de información relacionada con los asesinatos de Robert F. Kennedy (RFK) y de Martin Luther King Jr., él también considera de interés público que se den a conocer los registros en posesión del Gobierno federal.
El exfiscal general y exsenador, hermano de JFK, fue asesinado en el Hotel Ambassador de Los Ángeles, California, el 5 de junio de 1968 poco después de haber logrado la victoria en ese estado en las primarias demócratas. Su hijo, Robert F. Kennedy Jr., está nominado por Trump para ser el secretario de Salud de su gabinete.
El homicidio de Martin Luther King Jr.
En abril de 1968, dos meses antes del magnicidio de «RFK», Martin Luther King Jr., una de las principales figuras en la lucha contra el segregacionismo y la justicia social, fue abatido en el balcón del hotel Lorraine de Memphis (Tennessee).
Trump anunció durante la campaña su intención de que se pusieran a disposición de la gente dichos registros y reiteró esa promesa en el baño de masas que el lunes se dio en el estadio Capital One Arena de Washington poco después de la toma de posesión.
Martin Luther King Jr., galardonado con el Premio Nobel de la Paz, lideró el movimiento de derechos civiles en Estados Unidos desde mediados de la década de 1950 hasta su muerte. El 4 de abril de 1968 fue abatido de un tiro en la cabeza por un francotirador mientras saludaba a sus seguidores desde el balcón del Motel Lorraine de la ciudad de Memphis. Falleció en el hospital adonde fue llevado urgentemente. James Earl Ray fue acusa por el asesinato y sentenciado a 99 años de prisión el 10 de marzo de 1969.
Inversión histórica en IA: Donald Trump anunció la creación de Stargate, una empresa que invertirá US$ 500.000 millones en inteligencia artificial en cuatro años.
Socios tecnológicos: La compañía fue fundada por SoftBank, OpenAI, Oracle y MGX, con una inversión inicial de US$ 100.000 millones.
Primeras acciones de gobierno: Trump visitará Los Ángeles y Carolina del Norte para abordar emergencias y luego viajará a Nevada para agradecer el apoyo electoral.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la creación de Stargate, una empresa tecnológica que destinará US$ 500.000 millones en los próximos cuatro años para el desarrollo de inteligencia artificial. La compañía cuenta con el respaldo de gigantes tecnológicos como SoftBank, OpenAI, Oracle y MGX, con una inversión inicial de US$ 100.000 millones. Durante el anuncio, realizado en la Casa Blanca, Trump destacó que este es el «mayor proyecto de infraestructura de IA en la historia» y una muestra de confianza en el liderazgo estadounidense en la materia.
Según OpenAI, Stargate no solo fortalecerá el liderazgo de Estados Unidos en IA, sino que también creará cientos de miles de empleos en el país y contribuirá a la seguridad nacional. Los primeros centros de datos ya se están construyendo en Texas, y se prevén futuras expansiones en otros estados. Trump estuvo acompañado por altos ejecutivos como Masayoshi Son (SoftBank), Sam Altman (OpenAI) y Larry Ellison (Oracle), quien detalló los planes de expansión de la empresa.
En paralelo a este anuncio, Trump informó sobre su primera gira oficial fuera de Washington, que incluirá visitas a Los Ángeles y Carolina del Norte para evaluar las zonas afectadas por incendios y el huracán Helene, respectivamente. Además, confirmó un viaje a Nevada para agradecer el respaldo electoral en un estado históricamente demócrata, donde se impuso con el 50,6 % de los votos frente a la candidata Kamala Harris.
Donald Trump asumirá en Washington su segundo mandato. La ceremonia, por primera vez en 40 años, se celebrará en el interior del Capitolio y no en sus escalinatas como es tradicional.
El hasta hoy presidente electo de los Estados Unidos, Donald Trump, asumirá mañana formalmente como el mandatario 47°. del país del norte, en una ceremonia que, por primera vez en 40 años, se celebrará en el interior del Capitolio y no en sus escalinatas como es tradicional.
También por primera vez en la historia de Estados Unidos, un presidente electo recibirá a mandatarios extranjeros para una de las tradiciones políticas más estadounidenses: la transferencia de poder.
El presidente electo Donald Trump invitó al presidente chino Xi Jinping y a líderes mundiales conservadores como Javier Milei y la primera ministra italiana Giorgia Meloni a la inauguración. Xi enviará a su vicepresidente como su representante.
Ningún jefe de estado había hecho anteriormente una visita oficial a Estados Unidos para la inauguración. Algunos de ellos, como Milei y el presidente de Paraguay, Santiago Peña, fueron invitados especiales en el baile inaugural hispano el sábado por la noche, donde varios de los nominados de Trump para puestos clave en el gabinete hicieron acto de presencia. Esto incluyó al senador estadounidense Marco Rubio, elegido para dirigir el Departamento de Estado, y a Robert F. Kennedy Jr., designado para encabezar el Departamento de Salud y Servicios Humanos.
Su segunda vez
Trump llevará a cabo su segunda toma de posesión como presidente de los Estados Unidos -ya ejerció el cargo entre 2017 y 2021- en una ceremonia que comenzará a las 11 hora de Washington DC, las 13 de la Argentina.
Fuentes de la Casa Blanca explicaron que el cambio de escenario tiene por objetivo proteger a las autoridades entrantes y salientes, así como a los numerosos invitados del frío polar reinante en Washington, aunque algunas fuentes mencionaron también cuestiones de seguridad.
«Los pronósticos del clima para Washington DC, además del factor del viento, podrían llevar las temperaturas a duros mínimos récord», publicó Trump el viernes en su plataforma Truth Social aludiendo a que se espera una mínima de -12 grados celsius.
Trump comenzará su actividad oficial de mañana asistiendo a una misa en la Iglesia de St. John antes de prestar juramento junto al vicepresidente James David Vance.
Tras ello se llevará a cabo la jura, bajo el lema «Nuestra democracia duradera: una promesa constitucional».
Luego, revisará tropas, encabezará el desfile inaugural y culminará el día con tres bailes inaugurales en todos los cuales pronunciará discursos.
Pese a que la asunción se realizará formalmente mañana, las ceremonias de celebración comenzaron ayer, sábado, con una recepción presidencial, fuegos artificiales y una cena del gabinete en Sterling, uno de los clubes de golf de Trump, situado a menos de una hora de Washington.
En principio estaba previsto que cientos de miles de personas se congregaran mañana en la Explanada Nacional del Capitolio, pero al trasladarse la ceremonia puertas adentro se eligió retransmitirá en vivo en el Capital One Arena, un estadio en el centro de Washington con capacidad para unas 20.000 personas.
Hoy, como parte de los cuatro días de celebración previstos, Trump visitó el Cementerio Nacional de Arlington para colocar una corona de flores en la Tumba del Soldado Desconocido y luego encabezó un evento en el Capital One Arena.
La jornada se cerró con una cena a la luz de las velas para donantes de su campaña y figuras consideradas clave en el entorno del nuevo mandatario.
El martes, en tanto, está previsto que se realice el servicio Nacional de Oración, una ceremonia interreligiosa que se celebrará en la Catedral Nacional de Washington.
Los líderes que asistirán
China
El presidente chino Xi Jinping fue el primer mandatario extranjero cuya invitación a la inauguración se hizo pública en diciembre. Xi no asistirá pero enviará al vicepresidente Han Zheng.
El anuncio de enviar a Han se hizo el viernes por el Ministerio de Relaciones Exteriores del país, y llega en un momento en que la rivalidad entre Estados Unidos y China podría escalar bajo la administración de Trump. Varios de los elegidos para el gabinete de Trump son conocidos por su postura dura contra China, incluyendo a Rubio, quien ha calificado a China como “el adversario más potente, peligroso y casi igual a esta nación que jamás se ha enfrentado”.
Trump ha prometido imponer aranceles y otras medidas contra China. Pero los dos líderes hablaron por teléfono el viernes y discutieron sobre comercio, fentanilo y TikTok. Trump dijo que la llamada fue “muy buena”.
Argentina
Milei fue el primer mandatario extranjero en reunirse con Trump después de las elecciones del 5 de noviembre, viajando desde Buenos Aires al club Mar-a-Lago del presidente electo.
Milei tenía programado asistir a tres galas inaugurales durante el fin de semana y a uno de los bailes inaugurales oficiales a los que Trump asistirá el Día de la Investidura, así como a la ceremonia de juramentación.
El presidente argentino se describe a sí mismo como un “anarcocapitalista”. Recibe elogios frecuentes del multimillonario Elon Musk, quien se ha acercado más a Trump desde las elecciones, por implementar una serie de medidas de austeridad que despidieron a decenas de miles de trabajadores gubernamentales, congelaron proyectos de infraestructura pública e impusieron congelaciones de salarios y pensiones por debajo de la inflación.
Musk liderará un esfuerzo no gubernamental para reducir el gasto, las regulaciones y el personal del gobierno federal.
Milei espera que las buenas relaciones con Estados Unidos puedan ayudar a Argentina a alcanzar un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.
Italia
Meloni es otra dirigente que ha visitado recientemente Mar-a-Lago. Su agenda semanal indica que asistirá a la ceremonia de juramentación.
Meloni mantuvo relaciones inesperadamente buenas con el presidente demócrata Joe Biden, pero es probable que forme una alianza más natural con Trump. Se la considera una interlocutora clave entre Europa y Estados Unidos.
Georgia
La expresidenta pro-occidental de Georgia, Salome Zourabichvili, asistirá a la ceremonia como invitada del congresista estadounidense Joe Wilson, republicano por Carolina del Sur. Georgia ha sido sacudida por protestas tras una elección parlamentaria que grupos de oposición alegaron estaba amañada.
Ella ha mantenido que sigue siendo la líder legítima de la antigua república soviética después que Mikheil Kavelashvili fuera nombrado presidente a finales del mes pasado por un partido que los críticos han acusado de volverse cada vez más autoritario e inclinado hacia Moscú. El partido gobernante de Kavelashvili ha negado esas acusaciones.
Zourabichvili indicó a Fox News que Georgia podría ser “el gran éxito para Estados Unidos o el gran problema para Estados Unidos” en la región porque “Rusia siempre está tratando de dominar”.
Francia
El presidente francés Emmanuel Macron, quien se reunió con Trump el mes pasado en París durante la reapertura de la Catedral de Notre Dame, no estará en la inauguración de Trump. Pero figuras de la ultraderecha del país han dicho que viajarán para la ceremonia.
Eric Zemmour, un comentarista de programas de debate convertido en político conservador, y su pareja, Sarah Knafo, miembro del Parlamento Europeo, anunciaron que asistirán. Zemmour ha sido condenado varias veces por incitar al odio racista o religioso.
La prominente política de extrema derecha Marion Maréchal dijo en un comunicado que también asistirá. Es miembro del Parlamento Europeo y sobrina de la destacada figura conservadora en Francia que tiene la mira puesta en las elecciones presidenciales de 2027.
¿Quién más?
Las oficinas del presidente ecuatoriano Daniel Noboa y del presidente paraguayo Santiago Peña han indicado que fueron invitados a la inauguración y planean asistir.
Taiwán envió al presidente del poder legislativo Han Kuo-yu y a otros siete funcionarios a Washington para la ceremonia de investidura de Trump, pero el Ministerio de Relaciones Exteriores de Taiwán aclaró que sus delegados no asistirán a la ceremonia ahora que se ha trasladado al interior debido al frío.
La agencia oficial de noticias Central de Taiwán, citando al Ministerio de Relaciones Exteriores de Taiwán, también informó que los delegados se reunirán con políticos estadounidenses y académicos de institutos de investigación para cimentar las relaciones Taiwán-Estados Unidos. No está claro si se reunirán con Trump.
Trump ha criticado a Taiwán por sacar parte de la industria de semiconductores de Estados Unidos, pero las relaciones entre Estados Unidos y Taiwán también mejoraron considerablemente durante su primer mandato.
En una llamada telefónica el viernes entre Trump y Xi, el presidente chino instó al mandatario entrante de Estados Unidos a abordar la cuestión de Taiwán con prudencia porque se trata de la soberanía y la integridad territorial de China. Beijing reclama la isla autogobernada como territorio chino y promete anexarla por la fuerza si es necesario.