Una militante y exmiembro de la Junta Electoral de la Unión Cívica Radical, Micaela Valderrey, presentó una denuncia formal contra el presidente de la Junta, Juan Francisco Romano, y el presidente del Comité Provincia, Federico Guidugli, por presuntas irregularidades, sustitución de firma y «violencia política» en el proceso de oficialización de listas para las internas del 3 de agosto.
Santa Rosa, La Pampa – Un escándalo político sacude a la Unión Cívica Radical (UCR) de La Pampa tras la denuncia formal presentada por la militante Micaela Valderrey por la presunta comisión de un delito electoral y fraude interno. La denuncia apunta directamente al presidente de la Junta Electoral partidaria, Juan Francisco Romano, y al presidente del Comité Provincia de la UCR, Federico Guidugli, a quienes Valderrey acusa de llevar a cabo procedimientos «irregulares y fraudulentos» de cara a las elecciones internas del próximo 3 de agosto.
Valderrey, quien hasta hace pocos días integraba la Junta Electoral, detalló una serie de sucesos que, según su denuncia, evidencian «maniobras ilegales» en el proceso de oficialización de las listas precandidatas. Sostiene que se ignoraron plazos y resoluciones internas del partido, y que la Junta Electoral, a pesar de sus advertencias sobre los recursos de reposición presentados por las listas Morada y Amarilla, no cumplió con la normativa.
Irregularidades, firmas sustituidas y presiones políticas
En su denuncia, Valderrey resalta que la Junta Electoral, de manera «extemporánea», emitió resoluciones sin la debida autorización y firmadas por Romano. Lo más grave, según su testimonio, es que su firma fue sustituida en documentos cruciales que fueron enviados sin su consentimiento.
A estas irregularidades se suman, dice, las «presiones políticas» ejercidas por Guidugli, quien supuestamente buscó imponer decisiones sin respetar los tiempos ni las formalidades del proceso electoral. Valderrey denunció una actitud de «violencia política» por parte de Guidugli, quien la habría presionado y descalificado durante el proceso. Como ejemplo, mencionó una reunión convocada en un horario inconveniente para ella, a pesar de haber informado previamente sobre sus limitaciones familiares, una situación que, según su relato, fue usada en su contra.
La Junta Electoral había analizado la documentación de las listas Amarilla y Morada, formulando objeciones el 7 de julio de 2025. Las listas tuvieron plazo hasta el 9 de julio para presentar descargos, y aunque respondieron, sus resoluciones fueron rechazadas el 12 de julio. Según la Carta Orgánica de la UCR, las listas tenían 48 horas para presentar recursos de reconsideración, lo que implicaba que la Junta debía expedirse antes del 15 de julio.
Mientras tanto, el 13 de julio, el presidente del partido, Federico Guidugli, solicitó una reunión con la Junta. Valderrey, que solo podía asistir hasta las 17:45 hs, relató que durante el encuentro se discutió la posibilidad de extender plazos por negociaciones para un Frente Electoral. Sin embargo, ante la falta de respuestas oportunas y la sensación de manipulación, Valderrey presentó su renuncia a la Junta Electoral y su desafiliación del partido el 15 de julio de 2025.
La situación empeoró cuando Valderrey descubrió que su firma había sido sustituida sin su consentimiento en los documentos rechazados y enviados a las listas. Ella afirmó que no aceptaría ser parte de un proceso que considera manipulado, reafirmando su decisión de desvincularse y denunciando públicamente las irregularidades.
Pruebas presentadas y futuro del conflicto
Valderrey ha acompañado su denuncia con diversas pruebas, incluyendo correos electrónicos y capturas de conversaciones, que buscarían evidenciar el intento de manipulación y la sustitución de su firma. Incluso ha ofrecido someter su teléfono celular y computadora a un peritaje para verificar la autenticidad de los documentos.
La denuncia será evaluada por las autoridades judiciales pertinentes. Valderrey ha solicitado que se convoque a declarar a otras personas involucradas, como los apoderados de las listas Morada y Amarilla.
Este conflicto interno deja al descubierto profundas tensiones en la UCR pampeana y plantea serios interrogantes sobre la transparencia del proceso electoral. La denuncia por irregularidades y violencia política pone en jaque la credibilidad de las próximas elecciones partidarias en la provincia.
Fuente El Diario
Foto Radio Kermes